Según un informe de la Consutora McKinsey, la pandemia producida por el Covid 19 además de modificar la manera en la que abordamos las dinámicas de trabajo, también impulsó a las organizaciones a una exploración en la manera en la que se relacionan con el talento que tienen, el que necesitan y las expectativas que su talento tiene de ellos.
Respecto a estos tres elementos, las organizaciones han tenido que volver a observar sus necesidades.
Acá detallamos los tres estados de la nueva fuerza laboral:
- El talento que tienen: El talento y su gestión son catalizadores cruciales para desbloquear ventajas competitivas.
Existe una relación significativa entre la gestión del talento y el rendimiento de la organización. Aunque sólo el 5% de los encuestados dice que su sistema de gestión del talento ha mejorado el rendimiento de la empresa, entre ellos, el 99% dice que es más probable que superen a los competidores. Además, los encuestados de las empresas con una gestión del talento muy eficaz tienen seis veces más probabilidades de informar de un mayor rendimiento total para los accionistas (TRS) que los competidores, frente a los de las empresas con una gestión del talento muy ineficaz.
- El talento que necesitan: Las organizaciones deben saber qué hacer a corto y largo plazo y a quién necesitan para hacerlo. Una vez que ese vínculo se ha consolidado, las organizaciones deben considerar la posibilidad de invertir en las habilidades de su personal existente, así como atraer y retener a nuevos talentos.
Desarrollar el talento existente es una de las inversiones más importantes que las organizaciones deben hacer en medio de la escasez de talento y el alto coste de las contrataciones externas. Es necesario un nuevo contrato entre empleador y empleado sobre el reskilling; los empleadores deben invertir activamente en la actualización de las habilidades para adaptarse a las necesidades cambiantes, y el aprendizaje constante debe ser una expectativa fundamental de los empleados. Esto no sólo puede aumentar la productividad de los trabajadores entre un 6% y un 12 %, sino que también aumenta la lealtad y la satisfacción de los empleados, reduciendo su probabilidad de abandono. En una encuesta reciente, el 77% de los líderes empresariales indicaron que el retraining o reentrenamiento profesional es muy o moderadamente importante para el futuro de su organización.
- Las expectativas que su talento tiene de ellos: La fuerza de trabajo post-pandémica también tiene claras demandas para los empleadores actuales y futuros. El desarrollo e innovación, el propósito y la experiencia del empleado son ahora prioridades estratégicas que los empleados esperan.
El talento es fundamental para toda organización. La inversión -mediante el desarrollo, la contratación y la potenciación/inclusión- es el eje para ejecutar las prioridades estratégicas y dar a una organización la mejor oportunidad de prosperar en el futuro.


